Futbol sala: la oveja negra

Aunque existen muchos espacios de competencia de futbol sala y existen también muchas personas que lo siguen y practican, la verdad es que este deporte es la oveja negra de la familia. Nunca ha podido despegar en popularidad en comparación con su pariente, que logra atrapar a tantas multitudes.

Es una realidad que ya se ha asumido y que parece no cambiar. Tal vez es un poco injusto porque a fin de cuentas se trata de un deporte tan espectacular como el otro, pero simplemente no ha cuajado del todo. Las diferencias en lo económico son muy notables, pues los jugadores de futbol sala no gozan de los mismos privilegios que tienen los otros jugadores. Basta buscar cuánto ganar el mejor jugador del equipo de futbol sala y compararlo con lo que gana el mejor jugador del equipo de futbol para ver las grandes diferencias que existen entre ambas cifras.

 

Pero el futbol sala sigue existiendo por algo, porque a fin de cuentas es otro tipo de espectáculo que resulta atractivo para muchas personas.

Pero a diferencia de lo que ocurre con el futbol sala en el mundo de los adultos, para los adolescentes y jóvenes el panorama de este deporte es completamente diferente. El ámbito escolar es uno de los más idóneos para el futbol sala. Muchos estudiantes se alistan en el equipo del colegio y se lo toman muy en serio. Como todo en los colegios es algarabía y entusiasmo, cosa que está dada por la juventud, alrededor de los partidos de futbol sala se arma un gran jolgorio colectivo.

Una liga de futbol sala entre colegios es como una gran fiesta en la que se involucran desde los estudiantes hasta sus familiares. Las salas se repletan de personas, colores, adornos, porristas y música. Está de más decir que los jugadores de este deporte se encuentran en los chicos más populares de los colegios. Parece un cliché se una película para adolescentes pero lo cierto es que en la vida real también ocurre así.

En fin, que aunque el futbol sala sea una oveja negra dentro del mundo de los deportes, la verdad es que tiene sus adeptos que lo siguen, practican y perpetúan. Quien tenga dudas de esto solo tiene que llegarse a una escuela en temporada de futbol sala y comprobar con sus propios ojos lo que ocurre en este sentido.

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